Entrevista a Javier Sansó patrón del IMOCA Open 60 Acciona 100% Ecopowered.

Los surcos en la cara del mallorquín Javier Sansó relatan la dureza del mar. Bubi se prepara para un nuevo reto: la Vendée Globe o, lo que es lo mismo, la vuelta al mundo de vela en solitario, sin escalas ni asistencia, esta vez a bordo del Acciona 100% EcoPowered, el primer barco de regatas moderno que da la vuelta al mundo sin un motor de explosión para cargar las baterías. Este es el reto que se plantean Bubi Sansó y todo el equipo que lo apoya en el Acciona 100% EcoPowered. Quieren hacer historia, y quieren hacerla en esta Vendée Globe.

¿No crees que para dar la vuelta al mundo en solitario hay que estar un poco loco?

Hay que tener todo muy claro y conocerse a uno mismo. Decidir rápido y a veces escoger entre lo malo y lo menos malo. Los locos hacen locuras, los navegantes en solitario o los patrones de los IMOCA, no. Está todo muy estudiado. Además, damos cursos de medicina, supervivencia, rescate…

¿Cómo es el día a día en una regata de estas características?

Dormir poco y a ratos de una o dos horas. El habitáculo solo tiene 1,3 metros de alto, hay una litera, mi ordenador de navegación rodeado de dispositivos electrónicos y un camping-gas. Todo está al alcance de la mano pero siempre de rodillas o estirado.

¿Qué diría que es lo más duro?

Sin duda, la angustia al dudar si tomaste la decisión adecuada, hacer lo posible para no romper nada o que tengas que retirarte. Comer, cuando uno tiene hambre, y a veces aunque no se tenga. Hay poco tiempo libre y se aprovecha para reparar averías, mandar e-mails o dormir, que siempre hace falta.

Antes solo se podían ver la salida y llegada. ¿La tecnología ha revolucionado este deporte?

Ahora la gente puede estar contigo a bordo desde el sofá. Se comunica mejor.

Lleva más de 10.000 millas navegadas con un barco 100% ecológico, ¿satisfecho?

Mucho. Se trata de una maquina muy potente pero a la vez requiere ajustes muy finos. Estamos conociéndonos en profundidad, al 85% del rendimiento del barco.

¿Qué es lo mejor de este barco único?

No depender de un motor diésel para cargar las baterías y la fiabilidad en el sistema de suministro energético. Su punto débil es cómo afrontar los vientos ligeros. La gran diferencia es depender de los recursos naturales, además de algunos secretos debajo del agua, en timones, quilla y orzas de deriva. El sistema de obtención de energía ha ido perfecto desde el minuto cero.

¿Una semana de viento suave y cielo nublado sería una situación extrema?

Las baterías me dan seis días para funcionar a pleno rendimiento sin ninguna entrada de energía. Seis días sin viento, sin sol y sin que el barco se mueva es algo que no se ha producido nunca, pero no sería grave. Todo pasa por una correcta gestión energética.

¿Su proyecto marca un antes y un después en el mundo de la vela oceánica?

Acciona será referente en la utilización de sistemas ecoeficientes en náutica, tanto deportiva como profesional. No estamos solo ante un barco, sino ante un experimento pionero, un laboratorio en el mar que quiere demostrar que podemos ser igual de competitivos que los barcos que llevan generadores diésel. La competitividad no está reñida con ser verdes. Tenemos la energía que necesitamos en la naturaleza, es cuestión de saber usarla. Podría darse una normativa de barcos ecoeficientes para la próxima edición en clase IMOCA. Esto ni se plantearía si no fuera por Acciona: hemos abierto el camino.