El domingo 22 de Julio dará comienzo la octava edición de la Transat Québec- Saint Malo, regata que tiene lugar cada cuatro años entre Canadá y Francia siendo la única transatlántica que se celebra con tripulación hacia Europa.

La inauguración de la Transat Quebéc – Saint-Malo tuvo lugar en 1984 como parte de las celebraciones del 450 aniversario del primer viaje que, el explorador francés Jacques Cartier, realizó a Québec consistiendo en volver sobre la ruta que realizó el explorador para regresar su ciudad natal de Saint-Malo.

Las 400 primeras millas náuticas, de un total de 2.950, discurren por el Río San Lorenzo desde Québec hasta cabo Diamante tratándose de un recorrido fascinante que, albergando múltiples sorpresas al navegar por zonas estrechas, entre islas y  bajíos, obliga a los marineros a utilizar tácticas y trucos para poder seguir adelante.

Desde su inauguración, el tamaño de los barcos participantes ha ido disminuyendo pasando de grandes multicascos como el Royale de Loïc Caradec o el Jet Services de Serge a barcos con menores esloras como  los ORMA 60 pies Primagaz de Lurente Bourgno, el Fujicolor de Loïck Peyron o el Groupama de Franck Cammas.

Aunque sin duda alguna la carrera es  la principal atracción, la TQSM también proporciona beneficios culturales, turísticos y económicos mutuos. Régis Labeaume, alcalde de la ciudad de Québec, afirmó el pasado mes de diciembre que “La Transat es más que una regata, es un viaje para redescubrir nuestro patrimonio cultural.Queremos que este evento sea una gran celebración que acerque a la gente del río y el océano y estoy seguro de que ayudará a la gente de Québec a redescubrir su patrimonio náutico y celebrar los fuertes lazos que tienen con el pueblo de Saint-Malo”.

23 equipos zarparán el 22 de Julio de Quebéc hacia Saint-Malo siendo 19 Clase 40, 2 multicascos de 50 pies y otros 2 monocasco OPEN 60.  Aunque el récord se estableció  en 1996 cuando el francés Loïck Peyron realizó el recorrido en 7 días, 20 horas y 24 minutos, se espera que los participantes lleguen a la costa de Saint-Malo entre 10 y 15 días más tarde.

Sin duda alguna, se trata de una trepidante carrera en la que se luchará por conseguir el premio en metálico formado por 120.000 dólares USA.