El Groupe Financière Duval, líder del proyecto, pretende generar más de 4.500 puntos de amarre en los próximos cinco años entre Francia y algunos países de la Unión Europea.

Los puntos de amarre en los puertos franceses brillan por su ausencia. La lista de espera supera en ocasiones los 600 barcos, según Marc Lamy, el director de la sociedad Phar’O, quien señala la urgente necesidad de espacio en las embarcaciones. De acuerdo con la Federación francesa de puertos deportivos, hoy faltan 50.000 anillos en los puertos.

La misma federación recuerda que anualmente se matriculan en Francia 20.000 nuevos barcos deportivos de menos de nueve metros, habiendo solamente 1.000 plazas. Es aquí donde interviene el concepto Phar’O. La idea es crear plazas suplementarias situadas en distintos niveles, a distintas alturas (algo que ya está implementado en la costa francesa de Marseillan).

Así, tendríamos, como ya sucede en algunos parkings robotizados de coches, una serie de pisos de barcos en un espacio reducido, lo que solventaría el actual problema de amarre. Lamy habla de una capacidad de albergar 300 barcos de motor de entre 4,5 y 9 metros.

El cliente llega al puerto, se identifica con su tarjeta personal y, en apenas cinco minutos, su barco toca agua o queda varado en tierra tras un día de navegación.

Según el Groupe Financière Duval, el coste del alquiler de estas peculiares plazas de parking se asimila al de un amarre tradicional para este tipo de esloras.