Hay quien piensa que el futuro de una persona viene marcado por una serie de decisiones que se toman cuando se tiene uso de razón. No es cierto.

Los valores y la personalidad se acoplan en los genes y es así como los niños, ya desde edades muy tempranas, empiezan a marcar su camino. El caso de Álvaro Munaiz es una evidencia más del poder de decisión que se puede tener cuando apenas se tiene uso de razón.

A la edad de 4 años fue inscrito en un cursillo de vela, hay que decir en su favor que, desde muy pequeño, el mar y la naturaleza eran dos ingredientes perfectos que convergían en la navegación.

Así, comenzó a emprender su camino en el Club náutico de ría de Ares, en La Coruña. El mar, la naturaleza y los barcos, configuraban una amalgama de sensaciones que se transmitieron de generación en generación, pues sus primos ya sentían la necesidad de navegar cuando aún no levantaban muchos palmos del suelo.

Las batallas y hazañas que experimentaban sus primos y familiares cuando navegaban, eran comentadas en cada comida, algo que alimentaba el hambre de libertad de Álvaro que, cada día más, estaba seguro de saber hacia dónde orientar su incipiente sendero.

De aquel curso semanal de optimist, pocas cosas negativas se recuerdan, tanto es así que sus veranos empezaron a enfocarse plenamente a la navegación. Su modelo de vida era simple, en invierno se contaban los días para el verano y en verano se embarcaba todo el mes de agosto.

A los 9 años llegaron los primeros resultados, ganar su primera regata marcó un punto de inflexión en su vida, una vida que fue directamente canalizada al mundo náutico. Aquella copa, ganada con el esfuerzo de 5 años, impera en su estantería hoy, 20 años después.

El mar, la brisa, la naturaleza y los barcos pasaron a ser los órganos vitales de Álvaro por cuyo cuerpo corría el viento de barlovento y cuyas venas transportaban agua marina. Empezó a relacionarse con gente que, como él, necesitaba esos mismos órganos para vivir y así fue como la vela, entendida en su más amplio sentido, comenzó a jugar un papel crucial en su vida.

Con 11 años sufrió uno de los peores momentos que recuerda, a 15 nudos de velocidad cayó del barco y pensó que los tiburones le acechaban, más resultó ser un banco de delfines negros sin otro ánimo que el de jugar. “Imagínate la situación” comentaba sorprendido.

Los campeonatos de España eran el pan de cada día, su razón de vivir y su plena satisfacción pues navegar también en invierno suponía disfrutar del mar durante todo el año, una nueva experiencia motivadora que le impulsó a no abandonar.Álvaro Munaiz in aBoatTime

En un Campeonato de España en Cádiz con más de 80 barcos inscritos y con tan solo 22 años, en una de las mangas disputadas se alzó con la victoria. “Imaginaros dos madrileños que ganan una manga del Campeonato de España cuando el resto de los participantes habitaban en la costa, para mi fue unos de los días más emocionantes de mi carrera profesional” comenta con voz entrecortada.

A día de hoy, Álvaro trabaja en aBoatTime, la empresa de chárter náutico que abogó por él, no solo por sus conocimientos como navegante, también por su personalidad y sus valores como trabajador y compañero.

El próximo mes de septiembre Álvaro participará en el mundial de snipe de Río de Janeiro y no quisimos que se marchara sin antes conocer algo más de él.

¿Qué sientes cuándo navegas?

Cuando navego lo único que pienso es en la tranquilidad y libertad  de hacer algo que me divierte sin molestar a nadie, es una sensación única. Todo el estrés que pudiese tener a lo largo de la semana me desaparece. Es como desconectar con el resto del mundo durante unas horas. Relajamiento, una forma sana de vivir la vida misma.

¿Qué se siente al trabajar en una empresa de chárter náutico cuando tu pasión son los barcos?

Para mí es un orgullo formar parte de una empresa tan importante plagada de gente joven, alegre, dinámica y con ganas de aportar cada uno su granito de arena. Es la empresa de alquiler de barcos más grande a nivel internacional en estos momentos. Desde mi punto de vista trabajar en algo que te gusta, y más en mi caso, siempre es un factor positivo, trabajas con el doble de ganas y se pone más empeño. En cuanto vi la oferta de trabajo lo primero que hice fue llamar, trabajar rodeado de barcos era mi sueño, y en estos momentos lo estoy viviendo. A la hora de trabajar todo me resulta más cercano y familiar.

¿Qué esperas obtener del campeonato del mundo en Río de Janeiro?

Llegar a poder participar en Río ya es un logro, hay que pasar unas clasificaciones nacionales con tripulaciones de máximo nivel, hemos sudado para estar donde estamos, ahora comienza la segunda etapa que es prepararse para el mundial. Participar ya es un sueño que poca gente a conseguido y ahora me toca a mi, de momento hay 70 inscritos de los cuales no habrá ningún barco malo, van los mejores de cada país, si me imaginase ya una posición sinceramente sería una 50, pero gracias a aBoatTime que me ayudara en mis entrenamientos mi meta es un 25. No quiere decir que vaya a quedar en esa posición (risas) , si las condiciones meteorológicas nos acompañan en el campo de regatas con mucho esfuerzo creo que podemos hacerlo mejor.

La semana que viene zarpo dirección Melilla, es el campeonato de España de snipe, será el mejor modo de entrenar y un gran método de preparación para río, contaremos con Damián Borras, un mundialista de campeonato.

Álvaro Munaiz on his Snipe

¿Puedes comentarnos en qué consisten las regatas de snipe?

Una regata de snipe se divide en varias mangas, lo normal y si las condiciones son favorables, se realizan dos mangas al día. Puede haber varios tipos de recorridos, el principal suele ser el olímpico, que sería una ceñida, largo, largo, ceñida, popa, ceñida y entrada. Suele durar 1.20 h. Cuando la meteorología es más fuerte o poco frecuente se suelen hacer ceñí popas, ceñida, popa, ceñida, popa, ceñida y llegada.

Hay que tener mucho cuidado en las salidas, si te sales de la línea unos segundos antes de que piten pueden pasar dos cosas, si son dos o tres barcos los que han pillado, izan bandera individual y tienes que dar la vuelta y volver a salir, pero si se salen varios y el comité no ha conseguido ver los números de vela de todos izarán llamada general y se empieza otra vez a contar 5 minutos para dar una nueva salida, a la tercera llamada general  suelen izar bandera negra, eso quiere decir que si te sales en la próxima salida y te pillan estas automáticamente descalificado para esa manga.

¿En qué se parece un snipe de un velero de 40 pies?

Es una pregunta muy interesante. La mayoría de la gente se saca el permiso de navegación para embarcaciones de recreo, ya puede alquilar un velero grande y en el fondo no tiene horas de mar. El velero es más familiar, viajes con amigos de cala en cala, muy divertido y se aprende también mucho, el snipe es competitivo y bastante más pequeño, pero hay gustos y gustos. Navegar en snipe te abre los ojos, es un barco muy táctico, muy de maniobras, si navegas bien en un barco de vela ligera sabes navegar en cualquier tipo, mucha gente en mi entorno se dedica al mundo del chárter, me parece una experiencia única y os invito a que lo probéis con nuestra empresa, aBoatTime, os daré un cupón  de descuento para vuestro primer viaje en velero (risas).

El Snipe de Álvaro Munaiz