Hablamos con… Patricia Soriano, gerente de ECCYACHT. Canarias y Baleares.

¿Cómo empezó vuestra flota?

Empezamos en 1994 con un barco de 30 pies y tuvimos éxito alquilándolo, con lo cual nos fuimos animando y añadiendo barcos hasta llegar al día de hoy, cuando contamos con 24 barcos en la base de Canarias. Ángel, mi marido, viene de una familia de marineros y navega desde los 6 años.  Su pasión por la navegación hizo que dejara su trabajo en seguros y se lanzara a crear este negocio. Yo había estudiado derecho, pero enseguida me uní al proyecto con él.

El primer barco lo tuvimos en Tenerife, donde lo del alquiler de barcos era una idea totalmente nueva. Se habían visto las rutas turísticas al sur de la isla, de ésas que se hacen a los guiris (los canarios llamamos así a los extranjeros), en las que los llevan a ver ballenas [ríe], pero nunca nada como lo que proponíamos nosotros.

Nos los alquiló por primera vez un matrimonio austríaco que contactó con nosotros a través de un salón náutico al que fuimos (y seguimos yendo) a anunciarnos en Düsseldorf, Alemania.

¿Qué tipos de barcos tenéis? ¿Alguna preferencia?

Tenemos de todas las esloras: desde un Oceanis 323, ideal para una parejita, hasta un SO 54, perfecto para grandes tripulaciones (de hasta 13 pasajeros).

Mi favorito se llama Presssioso (los canarios no pronuncian la “c”, ¡por ello el nombre es muy sonante!), se puede decir que con él inauguramos oficialmente la base de Palma de Mallorca; fue un gran momento ir a por el barco e hincharnos a sacar fotos y equiparlo con todo lujo de detalles. Es un Oceanis 393 y el barco nuestro que, por primera vez, no venía a Tenerife tras haberlo comprado en Barcelona. Por eso lo tengo tanto cariño.

¿Podrías recomendarnos alguna ruta?

Yo recomendaría empezar en nuestra base del sur de la isla y cruzar el canal hacia La Gomera, pues en esta travesía se pueden ver delfines, ballenas piloto, tortugas…, y, si el tiempo lo permite, navegar hacia La Palma y la Isla Bonita, pero también es buena alternativa salir de la base del norte en la capital, Santa Cruz, y navegar hacia Puerto Mogán en Gran Canaria y hacia las islas de Fuerteventura y Lanzarote.

¿Qué playa no te perderías?

Sin duda, Fuerteventura: es bien conocida, pues su costa son todo playas naturales, o la de Papagayo en Lanzarote… Pero si hay algo increíble, desde mi punto de vista, son las playas del norte de Tenerife, pues son de arena negra volcánica y no sabes lo que llaman la atención, como muestra la playa Martianez en el Puerto de la Cruz.

¿Qué restaurantes crees inmejorables?

Para pescadito fresco y en un pueblo marinero, recomiendo San Andrés, que está a pocos kilómetros de Santa Cruz, capital de Tenerife; pero también en el norte de la isla se come bien: las papas con mojo y la vieja (pescado típico de aquí) no se lo pueden perder.

¿Qué os hace únicos?

En Canarias somos una empresa pionera, tenemos mucha flota, una velería propia (arreglamos las velas sobre la marcha), tienda náutica, contactos en todas las islas (que se agradece mucho cuando uno se queda tirado en medio del mar)… Ofrecemos todo lo que el cliente puede llegar a necesitar de nosotros.

Si tuvieras todo el tiempo y el dinero del mundo, ¿a dónde irías a navegar?

Si lo que quiero es desconectar me voy a La Graciosa, que es una isla muy pequeña al norte de Lanzarote, donde no hay asfalto, las calles son de arena, no hay tiendas ni nada de nada, sólo playas y tranquilidad absoluta, así es que ni con todo el dinero que pudiera gastar elegiría otro destino.

¿Por qué vale la pena alquilar?

Vale la pena alquilar porque no estás sujeto a un lugar determinado: si me gusta esta calita, me quedo; si me gusta aquel otro puerto, planeo mi ruta y me voy… Libertad absoluta, ¡pues voy con la casa y el coche a cuestas! Hago una compra de cosas apetecibles y voy parando allí donde el viento me lleve.. ¡Pones los cinco sentidos a prueba!

Descríbenos el plan perfecto para una semana de chárter.

A las familias con niños pequeños les recomendamos Baleares: Mallorca. Allí pueden estar tranquilos, sin miedo de que los niños se mareen. Una semana en Mallorca da para mucho. En cambio, si es un grupo de chicos alemanes que lo que quiere es navegar, les recomendaría Canarias; ir navegando entre islas. Es para el tipo de persona que puede estar 8 horas navegando.

¿Qué parte del proceso de alquiler te gusta más?

Lo mejor es el trabajo a pie de muelle los viernes, cuando vuelven. Después de haber estado hablando durante meses con clientes, por fin les pones cara. Es agradable.

Lo que más me gusta es verlos cuando vuelven del viaje y me cuentan qué tal se lo han pasado. “¿Qué os ha gustado, qué tal ha ido?”, les pregunto. A veces mandan un email diciendo que volverán. Me sube la autoestima.

¿Qué le dirías a alguien que no ha navegado nunca?

¡Que pruebe! Mallorca, de cajón, una semana; Canarias, un día o dos con la familia… Navegar es apasionante. Nunca he escuchado a nadie bajarse de un barco y decir: “esto no va conmigo”.

¿Por qué te gusta navegar?

¿Que por qué me gusta navegar? Por la sensación de libertad que me da: voy adonde me da la gana, no hay tráfico. Nadie me molesta, puedo atracar el barco en una bahía, echar el ancla y pasar ahí la noche… Pones a prueba los cinco sentidos.