Uno de los fenómenos más espectaculares del mundo, es la puesta de sol. El problema que entraña poder disfrutar de una, es sin duda conocer el momento y el lugar. Cuando los fenicios fundaron Iboshim (Ibiza) en el año 654 A.C, no eran conscientes del regalo que harían a la humanidad, las mejores puestas de sol del planeta. Disfrutar de una puesta de sol en la isla de Ibiza es una experiencia única. Miles de personas acuden cada año a Ibiza con el fin de pasar sus vacaciones.

Algunos navegan, otros bucean, otros simplemente van a la playa a tomar el sol pero al final de sus vacaciones, todos coinciden en una cosa, han podido observar una puesta de sol. Para todos aquellos que aun no hayan podido gozar de este fenómeno, os regalamos esta pequeña guía en la que, a modo de “safari” informativo, os revelamos los mejores lugares de la isla para que podáis contemplar tan magno fenómeno.

Más allá de la, ya mítica, puesta de sol observada desde Café del Mar, en Sant Antoni de Portmany, existen otros muchos lugares entre los que hemos destacado:

Cala Conta: A esta cala, solo podréis acceder en coche, autobús o ferry. Se encuentra en el oeste de la isla, con lo que la limpieza del agua será impecable. El autobús parte de Sant Antoni y os dejará en la misma cala. Allí podréis disfrutar de chiringuitos en los que tomar algún combinado al son del Bolero de Ravel. Simplemente espectacular.

Cala D´Hort: Uno de los enclaves más impresionantes de toda la isla. Las vistas que ofrecen los bares de la cala, te transportarán a un mundo mágico. Enfrente, podrás observar el islote de Es Vedrà. Tan solo podrás alcanzar este paraíso en coche, tomando el desvío del kilómetro cinco de la carretera que va desde San José a Es Cubells pero el “viaje” merecerá la pena.

Cala Benirrás: Situada a unos 7 kilómetros de Sant Miquel de Balansat, encontramos este rincón mágico, una manga de mar en forma de “U”. En la orilla, podrás observar unos pequeños peces y si tratas de tocarlos, sentirás pequeños mordiscos que mucha gente emplea a modo de masaje. Tras pasar un día inolvidable, podrás contemplar uno de los crepúsculos más fascinantes del planeta.