Tras más de tres años, el empresario y creacionista holandés Johan Huibers ha construido una réplica exacta del Arca de Noé  que se encuentra abierta al público en canal de Merwede, en la ciudad holandesa de Dordrecht.

Todo comenzó cuando en 1992 el holandés soñó que los Países Bajos de reducida altitud eran inundados por el Mar del Norte. Al día siguiente, nada más levantarse acudió a una librería y se compró un libro sobre el Arca de Noé. Huibers decidió construir el arca para inspirar a los niños con la historia bíblica de Noé y cómo los habitantes de su arca sobrevivieron a la inundación que, según el Antiguo Testamento, limpió al mundo de pecado.

La construcción ha seguido, al igual que en el relato bíblico, las dimensiones del codo construyendo una embarcación de  300 codos de largo por sus 50 codos de ancho por sus 30 de alto (140×23×14 metros aproximadamente). La única diferencia con respecto a la descrita en el Antiguo Testamento es que esta réplica ha sido construida con madera de pino sueco en lugar de ciprés.

Mediante la soldadura de los cascos de metal de 25 barcazas, Huibers y su equipo han construido una embarcación de 3000 toneladas aproximadamente que cuenta con dormitorios, un teatro con 50 sillas que muestra un segmento del filme “Fantasía” de Disney que aborda la historia del Arca de Noé, un restaurante y diversas salas de conferencias con capacidad de hasta 1500 personas. Además, la embarcación está llena de animales de plástico y algunas aves para darle más realismo.

Aunque uno de los sueños de Huibers era estrenar la embarcación en los Juegos Olímpicos de Londres navegando por el Támesis y compartir su mensaje con los amantes del deporte, ha sido imposible hacerlo realidad ya que la embarcación no dispone de los estándares modernos necesarios en cuanto a seguridad de pasajeros se refiere.

La gerente de la embarcación, Deborah Venema-Huibers, y esposa de Johan comenta que la réplica ha abierto sus puertas al público a modo de museo y, a pesar de ser contactados constantemente por personas preocupadas por el fin del mundo de los Mayas o personas interesadas en permanecer y reservar habitaciones en la embarcación,siempre responde que la seguridad no se encuentra a bordo de la embarcación al tratarse simplemente de un museo y no de un bote de rescate.

Cabe mencionar que esta no ha sido la primera construcción del holandés ya que, en el año 2005, completó su primera réplica del Arca de Noé a media escala y la utilizó para llevar a los turistas en los viajes del canal.