El barco fantasma del Ártico Baychimo

Baychimo el barco perdido misterioso

Baychimo

Baychimo es uno de los misterios más tenebrosos de la historia de la náutica. Desapareció en el mar de Beufort, cerca del estrecho de Bergin y a tan sólo unas millas de Alaska en 1931, tras quedarse atrapado en un iceberg. A pesar de que contaba con una estructura de acero en el casco- un elemento muy novedoso en aquella época que le permitía romper el hielo a su paso- el carguero sueco quedó encalado durante su travesía hacia Vancouver.

La tripulación consiguió salvarse y esperar a que el hielo se derritiera, pero a los dos días Baychimo quedó atrapado de nuevo, obligando a sus ocupantes a aceptar el rescate. Sin embargo, pronto el hielo se derritió de nuevo y Baychimo comenzó su ruta a la deriva por los mares del norte de América dejándose ver cada ciertos años por las tribus de esquimales.

La última constancia que se tiene de su paradero fue en 1969, y desde entonces, el elegante Baychimo ha conseguido eludir la captura y navega libre por las aguas más gélidas del mundo, al capricho de los temporales del norte.

El catamarán Kaz II

catamaran desaparecido Kaz II

Police of Australia- Kaz II

A pesar de que en el mundo del lujo y del glamour parece que no se permiten los fantasmas, el catamarán de lujo Kaz II se ha incorporado recientemente a la tenebrosa lista de enigmas náuticos. Desapareció el 18 de abril de 2007 y fue encontrado días después cerca de la Gran Barrera de Coral australiana sin rastro de la tripulación en su interior. En este caso, la mesa del comedor estaba puesta y la comida caliente en la cocina, lista para servir en los platos del comedor. Al lado de la mesa, entre platos y vasos, un ordenador portátil continuaba encendido en el momento del rescate.

Tanto los camarotes como el baño se encontraron ligeramente desordenados, con signos de que había varias personas conviviendo en el barco. Sin embargo, debido a motivos que se desconocen, los tres tripulantes del Kaz II nunca llegaron a sentarse a la mesa ni a degustar la comida, antes de que desaparecieran sin dejar ninguna pista de su partida. Nunca se llevaron sus objetos personales ni los chalecos salvavidas. Por si fuera poco, la radio y el GPS estaban encendidos y sin emitir ninguna señal de alarma. A día de hoy, su desaparición continúa siendo un misterio.

La goleta perdida

Goleta tenebrosa

Goleta perdida

Los marineros que navegaban a bordo del Ellen Austin que se dirigía desde Nueva York a Londres para comerciar con especias, se encontraron con una goleta de madera amplia, lujosa y desafiante en el océano, cargada con maderas finas, típicas del comercio del siglo XIX.

El capitán del Ellen Austin no lo pensó dos veces y ordenó a parte de su tripulación que subiera a bordo y que capitaneara la goleta siguiendo la estela del Ellen Austen, probablemente con la intención de venderla en el puerto más cercano. Sin embargo, la goleta desapareció durante la noche y no la encontraron hasta dos días después, sin rastro alguno de la tripulación del Ellen Austen que la había gobernado.

A pesar de este mal presagio, el capitán hizo caso omiso a la desaparición de sus marineros  y ordenó a algunos hombres más de su tripulación que subieran a bordo de la goleta.  La goleta volvió a  ser dirigida por parte de la tripulación del Ellen Austin antes de desvanecerse junto con sus marineros por última vez en el mar Caribe. Desde entonces, nadie volvió a saber de ellos.