Diseñado por Javier Soto Acebal y construido por la factoría Wally, el Wally 130 The Dreamer se convierte en uno de los mayores veleros de un solo palo.

Hasta ahora los Wally dividían a la opinión pública en polos opuestos: algunos opinaban que se trataba de lujosas embarcaciones símbolos del glamour y la elegancia; frente a otros que opinaban que se trataba de barcos para competir en regatas. Ahora, el nuevo Wally 130, ha unido ambas opiniones en un crucero de ambiente familiar dotado de lo último en tecnología y diseño.

Con un precio de 17 millones de euros,la tercera mayor creación de la firma después del Wally 48 Saudade y del Wally 143 Essence, se ha convertido en el monocasco más rápido del mundo en ceñida debido a su gran superficie vélica , su jarcia de PBO, su palo y casco fabricados totalmente en carbono y sus tanques de agua.

Diseño exterior: Javier Soto Aceval

Lo más llamativo de la embarcación es que, siguiendo un diseño minimalista, toda la cubierta exterior está forrada de teca de forma que, a simple vista, no se aprecia ningún cabo ni elemento. El piano, flanqueado con dos winches Harken, se sitúa en la base de del palo permitiendo regular todas las drizas mediante botones a través de su sistema hidráulico. Del mismo modo, los winches hidráulicos se sitúan  delante del piano puesto que, mediante el carro autovirante, prácticamente no necesitan ser regulados en ceñida tras una virada.

En el centro de la cubierta encontramos un enorme salón en forma de C desde dónde se puede acceder al interior y, justo a popa del salón, se sitúa la doble timonería de carbono y la consola de mando desde donde se accionan todos los sistemas hidráulicos de trimado de la embarcación así como los sistemas electrónicos de navegación.

La jarcia de PBO aporta una ligereza extra al espectacular palo de carbono fabricado por Hall Spars y que sustenta más de 727 metros cuadrados de superficie vélica.

Diseño interior: Wally Yachts

El interior del Wally 130 ofrece un diseño italiano muy despejado y minimalista preparado para ocho invitados y cinco tripulantes. El camarote del armador,  cuenta con una cama de matrimonio y doble baño separado; los invitados, tienen dos camarotes dobles con baño; y la tripulación, tiene sus estancias divididas en dos camarotes dobles y el camarote del capitán.

El salón principal, situado en la zona de popa, cuenta con dos sofás con capacidad para cuatro personas cada uno y con dos mesas. La cocina se sitúa en la parte central y ofrece las características propias de este tipo de barcos: vitrocerámica con cuatro quemadores, nevera con congelador de gran capacidad, horno, secadora y microondas.

Fácil manejo

A pesar de su gran eslora, el Wally 130 ofrece un manejo muy sencillo para una tripulación reducida, ya que sólo dos personas podrían manejar esta embarcación gracias a su enorme consola desde la que se pueden controlar todos los parámetros del barco.

La motorización MAN de 450 caballos de este maxi de 40 metros proporciona una velocidad de 12 nudos de media además de facilitar su transporte y su maniobrabilidad.

Mediante su extraordinaria configuración y su fabricación con materiales de última generación, el Wally 130 ha llevado al astillero transalpino a la cima de los barcos rápidos que mezclan el espíritu de crucero con el espíritu de las regatas.