No es una casualidad que Dubrovnik sea conocida como “La Perla del Adriático”. Dubrovnik con sus calles de color miel, su hermoso recinto amurallado con tesoros históricos y su modernidad, brilla sobre la costa para seducirte cuando llegues.

 ¿Cómo ir a Dubrovnik?

Dubrovnik es una ciudad portuaria de Croacia que puedes visitar en ferry u otro tipo de embarcación desde ciudades como Bari o Split. Incluso desde París puedes descubrir Dubrovnik reservando un crucero por el Mediterráneo que haga escala en Croacia. Si prefieres el avión, en el municipio de Cilipi al sureste del centro urbano de Dubrovnik, se encuentra el aeropuerto. También puedes optar por alquilar un coche o un autobús e iniciar un recorrido desde Split.

La ciudad vieja de Dubrovnik

La ciudad vieja de Dubrovnik se caracteriza por su fortificación y por los bellos monumentos que ha heredado de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco. Puedes acceder al recinto de la vieja ciudad por tres entradas: la Puerta de Pila, la Puerta de Ploce y la Puerta del Reloj. Una vez en su interior podrás realizar una pequeña excursión a la muralla defensiva y disfrutar de unas magníficas vistas del Mar Adriático. Si deseas visitar algunos monumentos ,deberías acercarte a la Catedral de Dominica, al monasterio franciscano, a la Fortaleza de Revelin y a la Fuente de Onofrio. No olvides pasear por el puerto y por la Placa, calle principal que cruza la ciudad.

 La ciudad moderna de Dubrovnik

La parte moderna de la ciudad de Dubrovnik acoge el barrio del Gruž, importante puerto de cruceros en el que las navieras hacen escala en sus itinerarios por el Adriático y el Mediterráneo. Desde este puerto podrás realizar excursiones hacia las islas vecinas de Lapad y Lokrum. Estas islas poseen hermosas playas y te dan la oportunidad de practicar diferentes actividades náuticas. La ciudad moderna de Dubrovnik te propone, además, una amplia selección de hoteles de 5 estrellas, una rica gastronomía local y gran cantidad de lugares donde podrás ir de compras.