Una antigua leyenda mediterránea cuenta que Ayaks, héroe griego de inconmensurables cualidades, fundó la ciudad de Ajaccio, capital de Córcega. Sin embargo, a los anales han pasado figuras más trascendentales para la historia del mundo, entre las que destaca sobre las demás Napoleón Bonaparte para quién Córcega fue su madre patria.

Alquiler de yates en Córcega, Francia

No es tiempo de hablar de hazañas bélicas corsas o de imperialismos que para la historia quedaron si bien es cierto que aquellos años napoleónicos así como los siete siglos de ocupación romana, engendraron tan bella isla.

Conocida en muchas ocasiones como “La pequeña Italia en Francia”, por haber sido otrora ciudad italiana, Córcega, en muchos aspectos, ha mantenido en cierto modo los dejes de la cultura transalpina, pues estuvo bajo influencia italiana durante mucho tiempo. Así mismo, Córcega  no es más que una montaña que irrumpe de la tierra y, por puro capricho de la madre naturaleza, configura unos paisajes difíciles de imitar.

Pero, ¿qué ver en Córcega?

A modo de safari orientativo, desde aBoatTime recomendamos algunos lugares que, a nuestro parecer, son de visita obligada mientras estás disfrutando de tus vacaciones a bordo de un velero en Córcega.

Sin duda, el archipiélago de las islas sanguinarias, al que podrás acceder en barco, fue en otra época el último bastión encargado de la protección corsa. Contemplar una puesta de sol en este enclave os hará contemplar el sol impactando sus rayos anaranjados contra el mar y las laderas, tornando en tonos cobrizos todo lo que a su paso encuentra.

La capital de la isla, Ajaccio, merece una visita para empaparse de la cultura ítalo-gala que alberga entre sus muros y que transmite, por doquier, cuando nos adentramos.

Ajaccio, Córsega

Las playas no son algo que pasen desapercibido precisamente. En Córcega, estos accidentes geográficos trascienden más allá de ser una mera sección de arena que se funde en algún punto con el agua. Las riberas corsas, además de por su magnitud, destacan por fundirse con los tonos verdosos que brindan los bosques de coníferas. Rondinara, Santa Giulia y Palombaggia son tres playas que has de visitar casi con obligatoriedad.

Para los amantes de la tranquilidad  y los paisajes históricos, Porto Vecchio y su casco antiguo pueden ser la elección perfecta. Visitar sus estrechos callejones repletos de historia así como sus pequeños restaurantes tan típicos de la isla es algo totalmente sin par.

Por último, en nuestra pequeña guía sobre la pequeña “Italia en Francia”, no podía faltar Bonifacio,  al sur de Córcega, cuyo puerto e impresionantes acantilados dejarán perplejo a cualquiera que se precie.